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FACTORES
QUE INFLUYEN EN LA PROPAGACIÓN DE HF (160 a 10 metros)
Flujo
Solar: Lectura diaria de la intensidad de la radiación
solar en 2800 MHz (10.7 cm)
asociada con las manchas solares alrededor de las cuales se
excitan los átomos de hidrógeno y generan ondas electromagnéticas. El flujo solar está asociado con la radiación EUV
(extrema ultravioleta) que crea la ionósfera (capa de la atmósfera).
Una lectura de más de 150 (unidades de flujo
solar) indica buenas condiciones de propagación. Las unidades de
flujo solar representan pequeñas fracciones de 1 vatio por metro
cuadrado.
Actividad
Solar: Medición diaria de las emisiones de rayos X
provenientes de las fulguraciones solares (en inglés: solar
flares). Estas emisiones toman 8 minutos en llegar a la Tierra. Si
los rayos X son intensos, una ionización extensa de la capa D de
la ionósfera (80 Km de altura) puede ocurrir y esto aumenta la
absorción de las ondas de radio; este disturbio ionósferico
repentino causa un desvanecimiento, primeramente en las
frecuencias más bajas de las señales de HF. Esto puede durar 1 o
2 horas durante el día. Las condiciones de propagación son más
favorables cuando la actividad solar es baja
(low). Las fulguraciones solares (solar
flares) son explosiones. Ocurren cuando
campos magnéticos contorsionados hacen explosión. Estas
fulguraciones se presentan (al ser observadas con instrumentos
apropiados) como zonas muy brillantes alredor
de las manchas solares. Las fulguraciones solares (solar flares)
emiten rayos X e irradian protones.
Actividad
Geomagnética: La interacción del viento solar
(plasma, que es gas ionizado compuesto por iones y electrones
libres) con el campo magnético de la Tierra. Existen tres índices:
K
(0 a 9 y se mide cada 3 horas), a (0 a 400 y se mide cada 3 horas) y A (0 a 400 y se mide cada 24 horas). Períodos extensos (tormentas
geomagnéticas de 1 a 2 días) hacen que se fragmenten o
desaparezcan áreas en la ionosfera causando un desvanecimiento en
las señales de HF comenzando por las frecuencias más altas. El
viento solar es constante, pero a veces dos protuberancias solares
(erupciones de gas solar en forma de enormes llamaradas que se
perfilan en la corona) se conectan magnéticamente, como un corto
circuito (evento de reconección) y se
produce una expulsión coronal masiva de viento solar. (Una
expulsión coronal masiva puede estar relacionada a la aparición
de una fulguración solar a veces. Pero también
existen casos en que estas expulsiones ocurren sin que haya un
evento de reconección o una fulguración.). El viento solar de
una expulsión coronal masiva puede alcanzar una velocidad de 2000
km/s cerca de la Tierra y demora 3 días en llegar a nuestro
planeta; estos eventos ocurren todos
los días, pero nos afectan cada 12 días con diferentente
intensidad dependiendo de la dirección con que el viento solar
entre al campo magnético de la Tierra. Las condiciones de
propagación son más favorables cuando la actividad geomagnética
está tranquila (quiet),
o sea, un índice A entre
0 y 7.
Altura
de la capa F2: F2 es la capa más
alta de la ionósfera, cubre desde los 200 hasta los 500 km de altura;
puede alcanzar una altura de 600 km en ocasiones; tiene la
densidad máxima de electrones libres, lo que permite la propagación.
La señal de radio se propaga a distancias mayores si el nivel donde es
reflejada está a mayor altura (el “skip”
de una señal en 14 MHz es mayor que el de una señal en 7 MHz ya
que la señal en 14 MHz penetra más en la ionosfera y es
reflejada por capas superiores de ésta). Las señales que atraviesan la
regiones ecuatoriales, donde la capa F2 es más alta, se propagan
a mayor distancia. Al caer la noche, las capas F1 y F2 se unen y
se convierten en una sola capa: la capa F.
(La estación de radio WWV
en Fort Collins, Colorado, Estados Unidos trasmite en 5000,
10000 y 15000 kHz las 24 horas del día y da un reporte del flujo
solar, la actividad solar y la actividad geomagnética a los 18
minutos pasados de cada hora en punto).

Sobre el ciclo
solar, la ionósfera y la propagación
en las bandas de 160 a 10
metros
El
comportamiento del sol está estrechamente relacionado con las
condiciones de propagación en las altas frecuencias o las
"ondas cortas". La radiación solar ioniza la ionósfera
permitiendo así que ésta conduzca y redirija (por refracción)
las ondas de radio hacia la superficie de la tierra. El sol tiene
un ciclo de unos 11 años
que la actividad solar sigue. El sol muestra su actividad a través
del comportamiento de sus manchas, sus fulguraciones y las
expulsiones de materia solar hacia el espacio. Desde que estos
ciclos fueron descubiertos se les dió una numeración. Por
ejemplo, ahora estamos saliendo lentamente del ciclo solar número 23 que terminará, según algunos
investigadores, en el año 2005.
El punto culminante de la actividad solar de este ciclo ocurrió
en los años 2000 y 2001. En
este año 2003 la
actividad solar va lentamente declinando y llegará a su punto más
bajo en el ciclo en los años 2005
y 2006, que marcarán el comienzo del ciclo solar número 24.
Todos los radioaficionados que operamos HF (High Frequency) y los
radioescuchas de onda corta que hemos seguido los ciclos solares
nos percatamos que la propagación comenzó a mejorar gradualmente
desde el año 1996, que según los conocedores de la materia, marcó
el comienzo de un ciclo más de actividad solar que asciende,
llega a su pico y baja en un período aproximado de unos once años.
(Algunos investigadores consideran que este ciclo mostró dos
picos, en los años 2000 y 2001 respectivamente, también han
pronosticado que este ciclo 23 durará unos 9 años y medio.)
La
radiación ultravioleta
del sol crea la ionósfera,
la capa de la atmósfera que va desde los 60 hasta los 500 kilómetros
de altura apróximadamente, esta radiación le da a la ionósfera
la conductividad eléctrica necesaria para permitir la propagación
de ondas de radio. En este artículo consideramos las frecuencias
que componen las bandas de 160 hasta 10 metros, (HF),
que usamos los radioaficionados, dentro de las cuales también se
encuentran las bandas en las que transmiten las estaciones de "onda corta". La ionósfera tiene distintas capas: D, E, F 1 y F 2 (estas
capas comienzan en la D,
no en la A; cuando estas capas se descubrieron, los científicos
dejaron las letras A, B y C disponibles por si descubrían nuevas
capas, pero ahora sabemos que no hay más capas, las letras
asignadas originalmente permanecen hasta nuestros días). Las
capas F 1 y F 2, de 300-400 km. y 400-500 km. de altura respectivamente, son diurnas, desaparecen en la noche al unirse y convertirse en la capa
F, que cubre una altura de 250 a 300 km. La capa D
es la más baja (60-90
km. de altura); desaparece en la noche; la capa E
(100-125 km de altura) se debilita en la noche (le quedan muy
pocos electrones libres por la ausencia de los rayos ultravioleta
de la luz solar), pero no desaparece totalmente. La división en
capas de la ionósfera tiene en cuenta la altura, la temperatura,
la densidad del aire, la cantidad de electrones libres y el
comportamiento de estas capas en su relación con el sol y la
propagación de las ondas de radio. Estos factores cambian de
acuerdo con las estaciones del año y el área geográfica de
nuestro planeta sobre la cual las capas se encuentran. Cuando los
átomos de la ionósfera son ionizados por los rayos ultravioleta
del sol, los átomos liberan electrones. Las ondas de radio se
propagan en forma de fotones que son absorbidos y re-emitidos
por estos electrones libres y pasados a otros
electrones libres. Los
otros electrones libres absorben, vibran y pasan esa vibración
(re-emitiendo los fotones que componen la onda de radio) a otros
electrones libres y así sucesivamente. La propagación se reduce
al reducirse la cantidad de electrones libres y haber más átomos
neutros (no ionizados). Los átomos neutros absorben los
fotones que componen las ondas de radio, pero no los re-emiten. Cuando un electrón choca con un átomo
neutro no puede pasar sus fotones a otro electrón libre, ya que
este átomo neutro absorbe
la onda de radio que el electrón transporta en
forma de fotones y no la re-emite.
Esta situación ocurre más en períodos de baja actividad
solar, en las noches y en la capa
D de la ionósfera durante el día por haber en ésta más átomos
neutros. Esta situación en la capa D afecta más las frecuencias
bajas de onda corta y onda media; las frecuencias altas que
componen una señal de radio penetran a mayor altura donde la
ionización es mayor y los átomos neutros son menos, son
reflejadas hacia la superficie de la tierra y escuchadas a grandes
distancias. Mientras más alto una señal de radio sube en la ionósfera,
mas lejos "cae"; a mayor distancia llegará al ser redirijida hacia la superficie de
la tierra por la refracción ionosférica.
La
capa D de la ionósfera
(la capa más baja, que cubre de unos 60 a 90 km de altura)
desaparece en horas de la noche; es por esa razón que las
estaciones de radio de onda media se escuchan a mayor distancia ya que no sufre la absorción
diurna de la capa D y, por su parte, la capa F (capa nocturna que resulta de la unión de las capas F1
y F2 diurnas) refleja sus ondas que pueden llegar hasta ella
al no ser absorbidas por la capa D que no está presente en la
noche. La capa D puede tener una gran cantidad de electrones
libres si altas emisiones de rayos
X del sol llegan a ésta e ionizan muchos átomos en esta capa. Muchos
electrones libres chocando con muchos átomos neutros que abundan
en esta capa D producen
una gran absorción o "radio blackout"
que afecta muchas frecuencias; las bandas están "muertas". Esta situación puede, a veces, durar unas cuantas horas y se conoce
con el nombre de disturbio
ionosférico repentino.
La
frecuencia máxima
utilizable está directamente relacionada con todos estos
factores que hemos mencionado; mientras más ionización en las
capas F1 y F2, más altas las frecuencias en las que se puede
trabajar; las señales de frecuencias más altas penetran más
alto en la ionósfera, y alcanzan mayores distacias al regresar
hacia la superficie de la tierra. Cuando hay menos ionización,
las señales de frecuencias más altas no regresan, no son reflejadas
a la tierra, se pierden en el espacio. (En la literatura sobre
estos tópicos, a veces, se usan intercambiablemente las palabras reflección y refracción
para indicar que la señal es "doblada"
al alcanzar la capa de la ionósfera hasta donde llega y es reflejada o refractada
hacia la tierra; preferimos el termino refracción
porque indica mejor lo que en realidad sucede, ya que la señal es
"doblada" y enviada hacia la superficie de la tierra). Tengamos en
mente también que la intensidad de la radiación ultravioleta del
sol varía de acuerdo con el ciclo solar. Esta radiación aumentó
hasta que alcanzó puntos culminantes durante los años
2000 y 2001, como ya
dijimos, correspondiendo este período con un pico en las
condiciones de propagación. Esto fué corroborado en este período
por la intensidad de la radiación del sol en 2800 MHz o
longitud de onda de 10.7 cm (solar flux o flujo solar) que está asociada con la radiación
ultravioleta del sol y se usa como un índice
de actividad solar y, para nosotros los radioaficionados, como uno
de los indicadores de las condiciones de propagación.
La
propagación puede variar dentro del mismo ciclo solar al ser
afectada por otros factores en diferentes áreas del mundo y en
distintas épocas del año; las horas del día y las estaciones
del año cambian la
cantidad de electrones libres y la altura de la ionósfera o
ionosfera (se puede escribir de ambas formas); también hay otros
factores en el mismo sol que pueden hacer decrecer la propagación,
pero solo de manera
temporal;
un aumento en las emisiones
solares de rayos X (que ya mencionamos) puede incrementar
la ionización de la capa D
de la ionósfera que por sus características aumentaría la absorción de las ondas
electromagnéticas (de radio) reduciendo así la propagación. Un
fuerte aumento de la intensidad del "viento solar", que
está compuesto de partículas electricamente cargadas
provenientes del sol, y la reacción intensa de éstas con el
campo magnético de nuestro planeta, también prodría reducir
temporalmente la propagación por un cambio en la composición de
secciones de las capas F 1
y F 2 de la ionósfera al aumentar la cantidad de átomos
neutros en estas capas. A estos fenómenos se les llama tormetas
ionosféricas.
Hay
otros modos de
propagación que no hemos considerado en este artículo.
Aquí hemos dado una idea general sobre la propagación
ionosférica más importante. La propagación es un amplio
campo de estudios en el que aún se hacen investigaciones y quizás
se hagan nuevos descubrimientos. Las personas interesadas pueden
consultar otros artículos y libros que se han escrito sobre este
tópico tan interesante.
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segunda parte: VHF
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